Que divertido. Leyendo el último post de Ricardo decidi escribir esto, pues... yo estuve en Chuqui también hace exactamente una semana. Decidí ir a ver a mis padres y también a despedirme de mi lugar en la tierra por 17 años...
Es difícil verlo partir, me acongoja pensar que todos los recuerdos se tengan que quedar ahí, en mi memoria, y no pueda tener evidencia física de todo lo que muchos vivimos ahí.
Mientras recorría el campamento (palabra que a todo esto nunca me gustó, porque considero que no le hace justicia a nuestro terruño), me impresionaba ver el nivel de destrucción que se había alcanzado. Ya no estaban la mayoría de las poblaciones, ni lo John Bradford, ni Los Lagos, ni parte del Abra, ni los departamentos al costado de la villa Atacama, ni Las Normac.
Nuestro insignes estadios estaban destruidos: el Chellew, el George F. Bennett y el San Lorenzo no tenían sus murallas, como si el polvo y el tierral que se levantaban cada vez que se jugaba la liga "inter-office" no fueran ya suficiente muestra de que el desierto siempre fue compañero de dichas pichangas (aunque nunca fuí a una, pero igual).
Tampoco estaba la D-54, arrasada hace algún tiempo por un incendio. Las palomas famélicas que rondan el centro sobreviven gracias a la caridad del verdadero San Francisco que es mi padre, quien les da maíz todos los fines de semana... cuanto me contó me morí de la risa, pero igual supongo que es una de sus muchas estrategias de aferrarse a ese pasado.
El kiosko el Llamito hace mucho tiempo se fue; y luego se fueron sumando la botillería el Minero, la de la Kimiko, la panadería Llanos, la Estancia, la peluquería Di Muac, la pastelería de Marito, El Barato, la Esmeralda, y así suma y sigue. Mis padres me contaban que los únicos comercios que sobreviven son el Almacen La Reina, la mítica Verbena, el kiosko del Monje y el Lider.
Todavía no asimilo muy bien que significa toda esta pérdida... supongo que luego de vivir 10 años fuera del seno familiar todas las cosas adquieren diferentes matices y por lo mismo afectan de distinta manera.
No obstante aquello, Chuqui seguirá siempre en mi corazón, mal que mal, nací allá, me crié allá y viví 2/3 de mi vida (hasta el momento) allá. Por eso todavía me enojo cuando alguien me dice que viví en Calama.... NO! yo soy de Chuquicamta. (y la boca te queda en el mismo lugar, mier...!)
Será por eso entonces que siempre que carreteamos con mis amigos terminamos escuchando a Antonio Prieto?
Lo que me gustó es que por fin se les ocurrió restaurar el centro histórico del pueblo... de verdad creo que han hecho un estupendo trabajo con los colores elegidos hasta el detalle en los trabajos realizados... sobre todo en el teatro Chile (nuestro Cine), el cual por fín volvió a su color original y no a ese Lila horroroso que los del sindicato 3 se les había ocurrido pintarlo... y más encima a medio terminar!
Siento que debo volver una vez más, antes de que mis padres se tengan que mover definitivamente a esa porquería que significa Calama... lo haré en dos semanas... y de ahi les cuento como me fue.
Saludos,
J.A.
Es difícil verlo partir, me acongoja pensar que todos los recuerdos se tengan que quedar ahí, en mi memoria, y no pueda tener evidencia física de todo lo que muchos vivimos ahí.
Mientras recorría el campamento (palabra que a todo esto nunca me gustó, porque considero que no le hace justicia a nuestro terruño), me impresionaba ver el nivel de destrucción que se había alcanzado. Ya no estaban la mayoría de las poblaciones, ni lo John Bradford, ni Los Lagos, ni parte del Abra, ni los departamentos al costado de la villa Atacama, ni Las Normac.
Nuestro insignes estadios estaban destruidos: el Chellew, el George F. Bennett y el San Lorenzo no tenían sus murallas, como si el polvo y el tierral que se levantaban cada vez que se jugaba la liga "inter-office" no fueran ya suficiente muestra de que el desierto siempre fue compañero de dichas pichangas (aunque nunca fuí a una, pero igual).
Tampoco estaba la D-54, arrasada hace algún tiempo por un incendio. Las palomas famélicas que rondan el centro sobreviven gracias a la caridad del verdadero San Francisco que es mi padre, quien les da maíz todos los fines de semana... cuanto me contó me morí de la risa, pero igual supongo que es una de sus muchas estrategias de aferrarse a ese pasado.
El kiosko el Llamito hace mucho tiempo se fue; y luego se fueron sumando la botillería el Minero, la de la Kimiko, la panadería Llanos, la Estancia, la peluquería Di Muac, la pastelería de Marito, El Barato, la Esmeralda, y así suma y sigue. Mis padres me contaban que los únicos comercios que sobreviven son el Almacen La Reina, la mítica Verbena, el kiosko del Monje y el Lider.
Todavía no asimilo muy bien que significa toda esta pérdida... supongo que luego de vivir 10 años fuera del seno familiar todas las cosas adquieren diferentes matices y por lo mismo afectan de distinta manera.
No obstante aquello, Chuqui seguirá siempre en mi corazón, mal que mal, nací allá, me crié allá y viví 2/3 de mi vida (hasta el momento) allá. Por eso todavía me enojo cuando alguien me dice que viví en Calama.... NO! yo soy de Chuquicamta. (y la boca te queda en el mismo lugar, mier...!)
Será por eso entonces que siempre que carreteamos con mis amigos terminamos escuchando a Antonio Prieto?
Lo que me gustó es que por fin se les ocurrió restaurar el centro histórico del pueblo... de verdad creo que han hecho un estupendo trabajo con los colores elegidos hasta el detalle en los trabajos realizados... sobre todo en el teatro Chile (nuestro Cine), el cual por fín volvió a su color original y no a ese Lila horroroso que los del sindicato 3 se les había ocurrido pintarlo... y más encima a medio terminar!
Siento que debo volver una vez más, antes de que mis padres se tengan que mover definitivamente a esa porquería que significa Calama... lo haré en dos semanas... y de ahi les cuento como me fue.
Saludos,
J.A.




8 levante la mano y opine:
Hola!!
Sólo decirte que estuve ahí, y ahora comprendo como es que fueron los hijos de esa maravillosa burbuja.
Saludos,
Vivi
Compadre!! Ahora sí que estamos más sintonizados que nunca!!
Viví y sentí muchas cosas tal cual lo relatas.
100% de acuerdo con los colores del circuito que están haciendo en el centro. 100% de acuerdo con todo.
Te faltó mencionar la Librería Ruíz, que sigue abierta. Hasta el Líder sigue abierto!! Yo pensé que iba a estar todo MÁS MUERTO AÚN. Pero en el Chilex me di cuenta que la piscina, el bowling, el gimnasio, bar, comedores, todo sigue funcionando y con harta actividad!!
La Vivi hasta se bañó en la piscina.
Voy a publicar un par de videos en mi blog, para que estés atento. Ah, y qué bonito lo que cuentas de tu viejo (aunque odio, odio las palomas, jaja). Y esa frase: a despedirme de mi lugar en la tierra por 17 años...
Notable.
Se me olvidaba... te dejé una respuesta en mi post.
Estamos todos conectados...
Yo Parto mañana!
No puedo no estar presente en la despedida!
Que lindo post, se me paran los pelos!
Como escribi en el blog de ricky (chuqui) solo nosotros nos emocionamos hasta las lagrimas con antonio prieto...
"En la provincia del cobre yo nací!
CHUUUUQUICAMAAAAATAAAA se llaaama donde NACÍ"...
"Toodos toodos canteeeeeemos y BRINDAREEMOS por Chuquicamata!...
Muero por ver los edificios restaurados!
Y si concuerdo que el lila horroso y a mal pintar eran un desastre de mal gusto!
Un insulto!
Me acuerdo una vez que fui a ver a pesadilla no se que numero en 3D a ese cine y estaba tan lleno que abrieron el segundo piso... Y me CONGELE de frio!
jajaj
bueno eso... no me extiendo más...
Que tengas un lindo retorno...
Juan Andrés.
Hola. Mi nombre es María José Pavlovic, trabajo con Cristián Leighton en la productora Surreal.
¿Qué tal?.
Leí tu comentario en el Blog del programa. Me gustaría contactarte y conversar contigo acerca de iun nuevo proyecto.
Escríbeme a mi mail o llamar a la productora cuyo teléfono es el 2349775. Déjame tus datos por favor.
Muchas gracias. Y gracias también por lo que escribiste.
Ma. José
Hola , hola
Luego de un gran sueño, he regresado... y veo que te diste el tiempo de ir a visitarme pero no de actualizar tu blog.
Siiiii...... yo me bañé en la pisicina, jugue pool en el Chilex y subí corriendo los cerros de arena. Todo me encantó y me emocionó, algún día brindaré con los chuquicamatinos por ese trozo de tierra que se está enterrando de a poco.
Más saludos y ya quiero saber como te fue en tu segundo viaje.
Que estás flojo para escribir!! Te dejé, como siempre, una respuesta y mi mail en mi blog.
Un abrazo compadre.
un regalo para la nostalgia, de un buen fotografo
http://www.revistaf8.cl/2007/13/invitado_2.html
saludos J.A.
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