Nuevamente me gustaría hablar de mi programa fetiche: Santiago no es Chile (martes 23:30 por Canal 13).El capítulo de hace algunos minutos me dejo un poco enojado. Y basicamente fue por el personaje de la foto al costado. Señoras y señores, meet the face of my new enemy. El médico Jacobo Jankelevic.
Esta bien. Muchos me podrán decir que la arrogancia viene aparejada con la obtención del cartón de médico cirujano. De hecho, fue una de las tantas razones que me hicieron huir aterrorizado de Medicina.
Pero por favor, el señor Jankelevic sacó doctorado en arrogancia. No solo estaba de visita, sino que también se dio el lujo de criticar la manera en que se ejerce su labor profesional sin tener los miles de miles de dólares en equipos técnicos y humanos.
Un poco de contextualización. El capítulo trató, por si no lo vieron, de que este doctorcillo iba de viaje a Rio Puelo, donde hacía parte de la ronda médica junto a una médico general de zona (Fabiola Jaramillo, que a todo esto estoy casi seguro de que fue compañera mía en Medicina), una dentista, una enfermera y una matrona. Y bueno, entre ires y venires, vamos interiorizándonos en el pensamiento de Jankelevic, el cual cuestiona mucho las formas en que se ejerce la medicina en aquellos territorios de frontera.
Tal como escribí en el blog de la serie, las actitudes y opiniones de Jankelevic, no son sino un reflejo de lo inmunda y asquerosa que es la vida en esta ciudad. A tal lleva el frenesí y ritmo de vida que muchas veces nos vemos sumergidos y completamente apabullados por un momento de tranquilidad y silencio. O sea, creo que a muchas personas el sólo concepto de una calle tranquila debe estar en eso, en un construcción teórica. Para que decir de un pueblo o de un casa en un potrero sin nadie a 10 km a la redonda.
Mención aparte es la inconmensurable labor que ejercen todas aquellas personas que sacrifican años de vida profesional en pos de una causa mucho menos reconocida y bastante más mal recompensada economicamente. La de generales de zona y de los cientos de profesionales de todos los ámbitos.
No obstante mi berrinche anterior, hay algo que destaco de la experiencia vivida por Jankelevic, y que fue la última frase que le dijo a la médico Fabiola Jaramillo al dejar su casa en Puelo:
“tu sigues practicando medicina, y yo me he convertido en quizás que cosa”.
Señores, a confesión de partes, relevo de pruebas.
He dicho.
J.A.
Actualización: encontré dos videos en Youtube del capítulo. A ver si les da la idea de lo que quizé expresar arriba.




4 levante la mano y opine:
Ufff! ahora si te fuise al chancho!! no ví el capítulo pero te voy a creer.
Oye... eres hermano del chuqui?
Vivi
Ese "doctorcillo" como dices tu, salvó la vida de mi hija al nacer, es un excelentre médico, que es lo que importa a la hora de ejercer la medicina. El que puede puede dicen por ahí.
Bien por usted y por su hija. Sin embargo, la técnica no lo exime de su condición de poco humanidad.
Y a todo esto, por favor fijese en la fecha del posteo, mire que harto tiempo ha pasado.
Y otra cosa más, el anonimato es el escudo de los cobardes.
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